La palabra Arqueología.

Vere Gordon Childe en una excavación.

La Arqueología, del griego archaios – logos, era un discurso sobre lo antiguo y sólo se asimilaba a una historia antigua. En cualquier caso, esa tendencia general no ha impedido que haya preocupaciones y colecciones, como ejemplo, tenemos la que llegó a acumular a mediados del siglo VI a.C. Nabónido de Babilonia. También tenemos datos de autores antiguos que si dieron importancia a lo «arqueológico», como Pausanias o Plinio, dándoles un valor memorial a cientos de monumentos y objetos. En el 426 a.C., en el momento en que se estaba restaurando el santuario de Delos, se descubrieron unas tumbas de guerreros que Tucídides, basándose en el tipo de armamento que llevaban, atribuyó a los carios, pueblo que se consideraba inventor de las armas empleadas por los hoplitas. En otra ocasión, los veteranos de César que reconstruyeron Corinto, hallaron una necrópolis arcaica que, como cuenta Estrabón, fue de gran interés por la riqueza que presentaban sus ajuares. Heródoto también se interesó por las civilizaciones antiguas y le dedicó un libro a los egipcios.

En la Edad Media hay un desinterés por las «curiosidades arqueológicas» pero aún así se puede hablar de una preocupación por recoger cosas. Se recolectan útiles líticos que aparecen, especialmente tras las lluvias. Estos útiles, sobre todo de sílex, se consideraron de origen celestial y se les llamó «piedras de rayo«. Se pensaba que eran rayos caídos a la Tierra y durante mucho tiempo se recogieron,  dándoles un valor mágico como amuletos.

A partir del Renacimiento nos encontramos con un cambio y avance en la concepción de la Arqueología, sobre todo de la Clásica. Surgen las primeras colecciones, con ellas, las figura de anticuarios y coleccionistas, predecesores de arqueólogo. También van a dar sus primeros pasos la Antropología y la Etnología Comparada.

En la Ilustración se fortalece el coleccionismo y el anticuariado. A partir del siglo XIV los anticuarios intentan interpretar los monumentos decorativos que se van recuperando, tratando de componer cómo serían realmente (con resultados negativos). Además,  en esta época se suceden muchos descubrimientos. En 1506 se descubre el grupo del Laooconte, que influyó en el arte de Miguel Ángel. Grandes Papas se convirtieron en anticuarios, como Sixto IV,  que en 1791inicia una colección de esculturas, o Julio II que mandó construir el Museo del Beldevere.

Luis Gonzaga es ordenado por Felipe II para que construya el sistema de fortificación de la ciudad de Cartagena, y al excavar encontró muchas estatuas que se llevó a su palacio de Mantua. Al mismo tiempo, en Roma muchos edificios son destruidos para utilizarlos de cantera. En los siglos XVI y XVII empiezan las primeras excavaciones, se crean academias, primeros viajes a Grecia y primeras excavaciones en Campania. William Cawdens publica » Britannia» en 1586, una guía de antiguedades romanas halladas en Britania. En el siglo XVIII, el rey Carlos III ordena excavar Herculano y Pompeya. Es, por supuesto, el siglo de Winckelmann.

Ya en el siglo XIX, surge el interés por Egipto y sus excavaciones allí, se crea el Servicio de Antiguedades de Egipto (que aún existe), llevándose a cabo excavaciones en Delos, Delfos, Micenas… que proporcionan gran cantidad de descubrimientos, mejorando poco a poco las técnicas y los métodos de excavación, documentando e inventariando todo lo extraído. En este mismo siglo, dos hechos marcan, también, el desarrollo de las concepciones del ser humano y su antigüedad: 1. Los avances en Geología. 2. El desarrollo de la teoría evolucionista. En el primero destaca Lyell con sus «Principios de Geología«, básicos en Prehistoria. En cuanto al segundo,  Darwin, con su «Origen de las Especies«. Nace la Arqueología Moderna, que se fundamenta en cuatro principios básicos:

La Arqueología es una ciencia que ha ido evolucionando y, creo, fascinando al ser humano, en su afán de querer saber más, de curiosidad, cómo eran las personas antes, cómo vivían, en dónde lo hacían…

No puedo terminar este artículo sin citar al culpable en buena parte de la pasión que muchos sentimos por la Arqueología, ese peculiar personaje no puede ser otro que…

¡Hasta pronto amigos y amigas!

Última actualización: 27/05/2026.

Bibliografía:

http://www.joanmaragall.com/fronesis/17/eb/winckel.htm

http://humboldt.mpiwg-berlin.mpg.de/prensa-img/PH_2005-10-28.pdf

http://www.academia.edu/3398160/_Historia_de_las_Artes_entre_los_antiguos_._J._J._Winckelmann._Traducci%C3%B3n_de_Diego_Antonio_Rej%C3%B3n_de_Silva

Apuntes elaborados a partir de las clases magistrales impartidas por el Prof. José Miguel Noguera, catedrático de Arqueología de la Universidad de Murcia.

Todas las imágenes proceden de pinterest.


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7 comentarios sobre “La palabra Arqueología.

  1. Hay una cuestión importante cuando hablamos de arqueología. A menudo vemos como los arqueólogos son meros técnicos que únicamente saben excavar, y de este modo en ocasiones se han llegado a cometer auténticas barbaridades en arqueología, que han destruido la cultura más que progresar en el conocimiento de culturas antiguas. Considero tremendamente importante que un arqueólogo nunca deje de lado las fuentes históricas y que antes de técnico sea historiador.
    Digo esto porque recientemente ha aparecido en las universidades españolas el grado de arqueología, donde se enseña mucha técnica de excavación y apenas se estudia la historia.
    Veo muy necesario que estos alumnos tomen conciencia de la necesidad de reforzar su propio conocimiento en áreas que la propia carrera deja bastante de lado.

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    1. Estoy de acuerdo completamente contigo, estudiar Historia es necesario y una obligación para cualquier futuro arqueólogo. El grado nuevo está bien, no digo que no valga, pero los planes de estudio que he visto escasean en la Historia pura y dura centrándose más en cuestiones técnicas que, la verdad, se aprenden sobre la marcha excavando. Antes de ser arqueólogo hay que ser historiador, sin lugar a dudas y nunca obviar eso. Por desgracia aún hay profesionales que no les dan importancia a todo esto, lo único importante es sacar restos bonitos para salir en los medios de comunicación.

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