¿Por qué Grecia?

Este es el título de un maravilloso libro que escribió la Doctora Jacqueline de Romilly (1913-2010), helenista, traductora y académica en el año 1997. De Romilly fue una de las mayores especialistas mundiales en la Grecia clásica y la primera mujer en ser nombrada profesora en el Collège de France. No cabe duda de que su producción es muy abundante a lo largo de su amplia trayectoria profesional y científica, constituyendo, a mi juicio, un referente y un ejemplo a seguir. Confieso que siento admiración por ella, tengo varios de sus libros publicados, principalmente aquellos que están relacionados directa o indirectamente con el mundo homérico y, aunque, como ella misma decía sentía una especial vinculación con el historiador Tucídides uno de los «hombres de su vida» y al que dedicó no solamente su Tesis Doctoral, sino también varias investigaciones a lo largo de su carrera, no dejó de lado otros personajes como Homero, trágicos como Esquilo o Eurípides así como otros aspectos fundamentales sobre el pueblo griego. Much@s de vosotros y vosotras sabéis que estoy inmersa en mi segunda tesis doctoral y que está muy relacionada con todo el fascinante universo homérico; por ello, el Destino quiso que me cruzase con este libro y quiero comentar no solo algunos aspectos del pensamiento de la autora, sino también reflexiones mías que están muy relacionadas con lo que ella dice. Creo que desde el propio título de Romilly ya está invitando, provocando y despertando ese interés, esa curiosidad y, porque no decirlo, esa ansiedad de querer saber: por qué. En este sentido, os invito a leer este libro que tenéis disponible en acceso abierto para descarga o leer en línea en el enlace que os dejo al final.

https://www.elle.fr/Societe/News/L-academicienne-Jacqueline-de-Romilly-est-decedee-1451200

Hay muchos libros sobre la antigua Grecia. Muchísimos. Quizá demasiados, o no, más los que se seguirán publicando. De artículos o capítulos de libro en formato monografías ya ni hablamos. La ingente cantidad de publicaciones es abrumadora y seguimos publicando porque nos apasiona, amamos de alguna manera (cada persona tendrá sus preferencias) la antigua Grecia, porque nos despierta preguntas, nos hace volar la imaginación y pensar precisamente eso, qué pensaban, qué gustos tenían, por qué. Yo no voy a centrarme en el contenido de este libro sino solamente en algunos fragmentos del prefacio. Esto es lo que me interesa. Qué gratificante es leer un libro y sentirse identificada con el autor o autora, asunto que ya me ha pasado más de una vez.

Dice Jacqueline de Romilly (y cito):

«Ahora lo veo. Desde el destino al que he arribado veo que, detrás de todos los estudios particulares, buscaba la respuesta a una gran pregunta, siempre la misma: ¿de dónde viene, de dónde puede provenir, cómo podemos explicar que esas obras griegas de hace veinte o treinta siglos nos transmitan, con tanta fuerza, esa impresión de seguir siendo actuales y de haber sido hechas para todas las épocas?» (p.10).

Más adelante continúa diciendo «la influencia que han ejercido, en casi todas las épocas y en muchos países, las obras griegas, el pensamiento griego y hasta las palabras griegas. Grecia no conquistó ningún pueblo, no transfirió sus instituciones a ninguno de ellos y ni siquiera supo construir su unidad. Fue vencida por los macedonios y luego por los romanos. Estableció colonias en derredor del Mediterráneo, pero esas colonias no eran más que pequeños islotes de población griega, muy alejados unos de otros y que no pretendían anexionar o dominar los países de los alrededores. La cultura de los griegos no tenía a priori ninguna posibilidad de extenderse fuera de Grecia, ¡dichosa si podía permanecer!» (p.11).

«A través de Roma también recibimos una herencia. Salvo algunos siglos de finales del medievo, todos los pueblos occidentales viven la misma aventura. No sólo se representan las tragedias griegas —y se representan en todas partes. Al mismo tiempo, en países en los que se está aboliendo, o tratando de abolir, toda la enseñanza de la lengua y de la literatura griegas, Heródoto, Tucídides y Platón surgen en libros de bolsillo o en colecciones baratas absolutamente todos los años. Respiramos el aire de Grecia, sin saberlo, a cada instante» (p.12).

No podría estar más de acuerdo con de Romilly, ella lo vio, lo tuvo delante desde que comenzó su pasión por Tucídides. En este sentido, en mi caso, además de por qué Grecia, añado otra más: por qué Homero. La respuesta, en principio, es sencilla. Porque Homero está en todas partes, porque acompañó al pueblo heleno en todo momento, porque no se quedó ahí sino que continuó en Roma y en todas las demás épocas y ha llegado hasta el mundo actual. Estamos en 2026 y seguimos invocándolo cuando hay un conflicto y decimos «hoy va a arder Troya» o cuando tuvimos una situación compleja y dijimos «fue una Odisea» o aquello, x, que es su «talón de Aquiles«. Y el tema va más allá, Homero tiene hasta su propio protagonismo en la informática con el «virus troyano«, en fin, en toda una suerte de circunstancias que nos afectan en la vida diaria. Sin quererlo, sin ser conscientes, recurrimos a Homero eterno e invicto y al hacerlo, invocamos a la antigua Grecia tan viva como el primer día y ello no podemos ni debemos olvidarlo.

Si gustáis, os leo vuestras opiniones en comentarios.

Enlace de acceso abierto al libro ¿Por qué Grecia?

https://archive.org/details/romilly-jacqueline-de.-por-que-grecia-ocr-1997


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